MÁS DE 900 ADULTOS MAYORES SON LOS BENEFICIARIOS DEL PROYECTO ACTIVATE ABUELITO

Dicen que llegar a la edad de oro es un privilegio de pocos, pero aquellos que lo logran, necesitan una dosis de buena fortuna para disfrutar a plenitud de esta etapa de sus vidas. A sus 76 años, el ibarreño Hugo Jiménez, considera, sin dudarlo, que es uno de esos seres bendecidos.
Los “achaques”, como él llama a sus dolencias de cadera y columna, no le borran la sonrisa del rostro. Esa felicidad es más evidente cuando tiene que asistir a las diversas terapias que recibe periódicamente en el programa Actívate Abuelito, que ejecuta el Municipio de Ibarra desde 2016, a través de la dirección de Inclusión Social.
Con la ayuda de su bastón, intenta acelerar el paso para llegar a tiempo al punto de encuentro. Ya en el lugar saluda con todos sus compañeros. Son más de 60 y aun así recuerda el nombre de todos. Los ánimos del grupo se incrementan cuando su terapista los invita a subir al autobús municipal, rumbo a una piscina.
El viaje es corto y eso es bueno, porque todos los adultos mayores están ansiosos de ingresar pronto al agua. De inmediato, como si el tiempo apremiara, cambian su vestimenta habitual por trajes de baño. Don Hugo, es el primero en saltar a la alberca. Parece un niño que está de paseo con sus compañeros de escuela.

“Los doctores me recomiendan que frecuentemente realice ejercicios en el agua. Yo sólo no lo podía hacer, por falta de recursos. Pero la terapia acuática me ayuda a combatir los problemas lumbares que padezco. Los ejercicios que realizamos dentro de la piscina de a poco me devuelven la movilidad que he ido perdiendo en mis piernas”, comenta.

Don Hugo, no deja de juguetear en el agua con sus amigos. Pero cuando su instructora ingresa a la piscina, se terminan las bromas y comienzan las clases. En ese momento se convierte en el más entusiasta de los alumnos. Durante una hora realiza todos los ejercicios con mucha concentración y disciplina.

“La terapia acuática nos ayuda a relajar los músculos de todo el cuerpo, mejorar la circulación sanguínea, oxigenar la sangre y mejorar el equilibrio. Es una actividad que nos permite recobrar nuestra independencia para movilizarnos y recuperar espacios perdidos en la vida diaria”, comenta Hugo.

Otros adultos mayores en cambio, prefieren las terapias que se imparten en tierra firme. Ese es el caso de Celia Castillo de 74 años. La mujer no se pierde ni una sola sesión de bailoterapia para adultos mayores que el Municipio imparte en 48 barrios del cantón. Dice que hacer ejercicio con música le llena de energía y optimismo.

“Mis hijos me apoyan en todo lo que hago, mi ánimo y carácter mejoró por las terapias. Ellos quieren que no caiga en depresión por estar sin hacer nada y dentro de cuatro paredes. Ahora están muy contentos porque me siento muy bien, no me pierdo ni una sola reunión familiar”, expresa doña Celia.

Hasta el momento, el Programa Actívate Abuelito ha beneficiado a 900 adultos mayores que son atendidos en cinco parroquias urbanas y una rural de Ibarra. No obstante, para 2018, el objetivo es ampliar la cobertura y favorecer a más de dos mil ancianos, manifiesta Rocío Olivo, directora de Inclusión Social del Municipio de Ibarra.

Para poder ejecutar esta iniciativa, el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Ibarra, contrató a seis fisioterapistas profesionales. Cada una de ellas es responsable de una parroquia en particular. Las profesionales se encargan de escoger los espacios, determinar horarios y convocar a los beneficiarios.

Maggy Cañarejo es miembro de este equipo desde 2016. “Nosotros buscamos desarrollar las capacidades y aptitudes de nuestros abuelitos con terapias ocupacionales. Al mismo tiempo, no descuidamos su salud con el tratamiento físico y ponemos mucha atención a su situación emocional a través de terapias psicológicas”, argumenta.

La remuneración mensual de las fisioterapistas y los implementos necesarios para desarrollar su actividad, son los aportes que realiza cada mes el GAD Ibarra. El resto de los recursos que se han invertido durante los dos años de ejecución del proyecto, provienen de la empresa privada, asegura Rocío Olivo.

La funcionaria además destaca la inversión que ha realizado la actual administración en beneficio de este grupo de atención prioritaria. El alcalde de Ibarra, Álvaro Castillo ha destinado hasta el momento 1,2 millones de dólares para la construcción de la primera fase del Centro Integral Nuestros Abuelitos.


Esta infraestructura cuenta con varias recepciones, área de cocina, restaurante, área de lectura, área administrativa, sala de exposiciones, centro de cómputo, consultorios médicos, baterías sanitarias, accesos inclusivos y parqueaderos. En este lugar se podrá brindar atención permanente a 600 adultos mayores.

En 2018 está previsto el inicio de la construcción de la segunda y tercera fase del centro, con lo cual el valor total de la obra alcanzará los cinco millones de dólares. Inversión sin precedentes que beneficiará a 15 mil adultos mayores existentes en Ibarra, de acuerdo al censo de 2010.


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